El presidente interino de Haití, Jocelerme Privert, se dirigió al país desde el Parlamento (bicameral) para clamar por la firma de un pacto social en favor del desarrollo, y expresar que la inestabilidad es el "enemigo número uno" que tiene el país.

Privert, quien cederá el mando el 7 de febrero venidero al mandatario electo, Jovenel Moise, afirmó que Haití necesita un "líder valiente" que sea capaz de defender los intereses nacionales por encima de su propio interés.

Destacó que su nación está en una posición "frágil, pero estable", al tiempo de asegurar que su gestión salvó al país "de la catástrofe económica" que padecía hace casi un año cuando asumió el cargo.

"Llamo a ustedes a trabajar para concretar un pacto de gobernabilidad para sacar al país de esta crisis. Tenemos millones de personas en necesidad y tenemos que reconstruir el gran sur del país que fue devastado hace tres meses", expuso el jefe de Estado ante los parlamentarios.

En una alocución que no fue anunciada, el gobernante fue reiterativo en solicitar la unidad de todos los poderes haitianos, de todos los ciudadanos del país, con el único propósito de trazar juntos el camino del desarrollo y la estabilidad.

Privert destacó, además, que Haití tiene un presidente electo al que deseó éxitos, y del que reconoció tiene un trabajo "muy duro por delante".

El jefe de Estado interino habló al término de la toma de posesión de seis nuevos senadores, y tras un ambiente de agitación en el Parlamento protagonizado por seguidores del senador electo Guy Philippe, arrestado el jueves en Puerto Príncipe y enviado de inmediato a Estados Unidos donde se le acusa de narcotráfico.

El Consejo Electoral Provisional (CEP) abrió la campaña electoral para la segunda vuelta de las elecciones del 20 de noviembre, que servirán para completar la matrícula del Parlamento y de los funcionarios municipales.