El exdiputado Domingo Páez, comentarista de “El Gobierno de la Tarde”, de la Z101, respaldó la marcha que han convocado diversas entidades sociales y en la que participarán dirigentes políticos opositores, y dijo no ver razón para rechazar iniciativas que puedan beneficiar a todos los sectores de la sociedad.

Destacó que la marcha contra la impunidad, a efectuarse el próximo día 22 de enero, ha calado en distintos segmentos de la sociedad, principalmente en la clase media, la cual estima es la que impulsa los grandes cambios sociales.

Reiteró que la institucionalidad en el país se ha degradado de manera significativa, en las cuales se han desarrollado estructuras que las mantienen anquilosadas y enormemente corrompidas, de forma tal que no es posible que desde las mismas se impulsen los cambios que las puedan transformar y avanzar hacia un estadio de desarrollo que las conecten con la modernidad y con los valores imperantes en el mundo.

“La transparencia sigue siendo una ilusión y una aspiración, en el mejor de los casos, cuando no un instrumento de manipulación de la gente para simular que se está haciendo lo que se debe hacer, cuando lo que se está haciendo es todo lo contrario”, expresó Paéz en su comentario habitual del programa "El Gobierno de la Tarde".

Exhortó a la gente a adquirir conciencia de que vota por congresistas, regidores, funcionarios y alcaldes, que van al Estado a enriquecerse o hacer fortunas mediante el tráfico de influencias y las negociaciones paralelas.

También a que tomen conciencia de que al margen del fanatismo y de la instrumentalización política y de toda acción de odio que lo separe de otro, se deben propiciar espacios que les permitan vivir mejor y construir un entorno en que la vida se pueda desarrollar conforme a parámetros universalmente aceptados como humanos.

No ve razones

Páez opina que no hay justificación para ver una sociedad en la que se degrada la seguridad ciudadana en el nivel que está actualmente.

No ve razón, tampoco para que estructuras legalmente constituidas, como las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) “se roben el dinero de la salud de la gente”.

Tampoco ve razón para que “el fanatismo político nos limite para juntarnos, unos y otros, para luchar por propósitos que nos beneficien a todos”, ni para que el país tenga una de las policías más corrupta del mundo ni la justicia más corrompida e incapaz de América, mucho menos para tener una de las sociedades económicamente más inequitativa.