Chicago (EE.UU.).- El presidente estadounidense, Barack Obama, abogó anoche porque EE.UU. se mantenga "vigilante, pero no asustado" en la esfera mundial, al defender que las dos otras potencias que luchan por la hegemonía global, Rusia y China, no la obtendrán a no ser que el país cambie drásticamente.

"Rivales como Rusia o China no pueden superar nuestra influencia en todo el mundo, a no ser que renunciemos a lo que defendemos, y nos convirtamos en otro país grande que abusa de sus vecinos más pequeños", dijo Obama en su último discurso como presidente de Estados Unidos, pronunciado ante unas 20.000 personas en Chicago.

Mejor y más fuerte

El presidente de EE.UU., Barack Obama, defendió que su país es actualmente "un lugar mejor y más fuerte" que cuando él llegó al poder en 2009, y atribuyó esos avances a los esfuerzos del pueblo estadounidense que confió en su mensaje de esperanza y cambio hace ocho años.

"Ustedes fueron el cambio", dijo Obama en su último discurso como presidente, pronunciado en Chicago, la ciudad donde dio el salto a la política. 

Capacidad para el cambio

El presidente de EE.UU., Barack Obama, pidió a todos sus compatriotas que crean en su propia capacidad de lograr el "cambio", al prometerles que permanecerá a su lado, "como ciudadano", durante el resto de su vida.

"Yes, we can. Yes, we did" (Sí, podemos. Sí, lo hicimos"), dijo Obama.

Problemas raciales

Barack Obama reconoció anoche que, pese al carácter histórico que representó su elección como primer mandatario afroamericano de EE.UU., el racismo sigue vivo en el país y queda "más trabajo por hacer" para eliminar los prejuicios contra las minorías y los inmigrantes.

"Después de mi elección, se habló mucho de un Estados Unidos posracial. Esa visión, aunque bienintencionada, nunca fue realista. Porque la raza sigue siendo una fuerza potente y a menudo divisoria en nuestra sociedad", dijo Obama en su último discurso como presidente de Estados Unidos.

Guardianes de la democracia

El presidente de EE.UU., Barack Obama, remarcó hoy que corresponde a "todos" los ciudadanos ser "guardianes" de la democracia, no solamente cuando hay una elección, sino "durante toda la vida".

"Nuestra democracia se ve amenazada si la damos por sentada", advirtió Obama al tiempo de llamar a todos sus compatriotas a "aceptar la responsabilidad de la ciudadanía".